octubre 19, 2008

EN UN TAXI

En un taxi, Olivia decidió que tenía que olvidarlo por su propio bien. No podía estar pensando en una persona que no mostraba el menor interés por ella. Sí, duele, pero tienes que olvidarte de él, pasar página. Te lo he dicho una y otra vez, Olivia. No merece la pena. Olivia lo sabía, y sin embargo… Qué difícil es, ¿verdad? Sobre todo de alguien que te responde con silencios porque no sabes si es un “no definitivo”, a ella no le importaba el hecho de qué dijera, sino el hecho de que se lo dijera, necesitaba oírlo. Independientemente del contenido, necesitaba el continente. Sé vivir en blanco o en negro y si me apuras en Technicolor o a 256 colores pero no en una gama de grises. No sé vivir entre el gris 10% y el gris 80%. Se echó una carcajada por la tontería que había pensado. A veces, su lado cómico hacía acto de presencia aún así el sentimiento de… ¿Fracaso? ¿Impotencia? ¿Confusión? ¿Decepción? ¿El de no saber qué es lo que está pasando? ¿El de qué había salido mal? No la había dejado del todo. Esperaba una respuesta, algo. Lo más nimio. Que en el fondo sabía que no iba a obtener. Significaría mucho que él me respondiera… Pensó en un ritual… Sí, tal vez con un ritual hiciera que mi mente pasara página… El ritual consistiría en escribir su nombre en un papel, poner todos lo recuerdos de él y cuando estuviera lista, lo rompería y le prendería fuego viéndose consumir los recuerdos que tenía. En un taxi, Olivia decidió así que era el momento de dejar de pensar. ¿Lo conseguría?

3 Faros en la bruma:

Beatriz Fernández dijo...

Cuánto cuesta a veces pasar página, te acostumbras a algo o a alguien y luego no sabes vivir sin ello.

Pero yo creo que Olivia lo conseguirá! ;-)

Saludos!

James Joyce dijo...

Lo conseguirá, pero no sabemos cuando. Cómo de fuerte es Olivia? Ahí está la respuesta.

Besos!

Miss Missing dijo...

Gracias a los dos!. Besos